Exfoliantes para todos los Gustos

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¡Prepara tu piel! Hazte una exfoliación corporal con la que eliminar las células muertas y, con una buena hidratación, conseguirás un bronceado sano, uniforme y bonito.

Por qué debo exfoliar mi cuerpo

Los exfoliantes ayudan a eliminar las células muertas de la piel, de esta manera conseguimos una piel más lisa y suave y un tono uniforme si vamos a tomar el sol. También ayudan a tonificar tu piel y a mantener más tersos tus músculos. Iluminan el tono y facilitan una mejor absorción de cualquier cosmético que te apliques.

Algunas zonas como los talones, los codos o las rodillas pueden tener un aspecto áspero y menos bonito y saludable que el resto de tu piel. Si exfolias estas zonas más conflictivas, conseguirás igualar el aspecto de tu piel y así evitar el aspecto reseco o escamoso de estas zonas. Como ves, todo son beneficios y tu piel notará un gran cambio: más salud y más belleza.

Cómo hacerlo

Es fácil, solo tienes que ponerte manos a la obra una vez a la semana. Con una esponja o cepillo indicado para exfoliaciones, frota todo tu cuerpo con suavidad, haciendo hincapié en las zonas más problemáticas. Puedes hacerlo en la ducha o en la bañera (la mayoría se utilizan con agua aunque los encontrarás también en seco) y tras enjuagarte, notarás el cambio y tu piel rebosará belleza.

Después de hacerte una exfoliación, aplícate una buena dosis de crema hidratante, para que tu piel se rehidrate. Una vez que hayas empezado, y tras unas semanas de continuidad, puedes espaciar tus exfoliaciones a una vez al mes. Para que empieces a poner en práctica estos consejos, te proponemos una amplia selección de exfoliantes. Elige entre hacerlos tú misma en casa o recurrir a la cosmética especializada. Te damos ideas para todos los gustos.

Exfoliante con Almendras molidas o azúcar morena y un yogur o aceite que sirva para deslizar el preparado sobre la piel. Frótate bien y así conseguirás arrastrar las impurezas. Si usas aceite, tu piel se rehidratará.

Mezcla una cucharada de miel, otra de zumo de limón y añade sal. Añade una cucharada más de cada si necesitas más cantidad. Cuando la mezcla esté perfectamente disuelta, aplícala en zonas complicadas como talones, rodillas o codos. Repártelo bien con una esponja o guante de exfoliar y deja que actúe durante unos minutos.

Necesitas uno o dos yogures normales y azúcar. En un bol, mezcla los yogures y unas tres cucharadas de azúcar, remueves bien para que quede una pasta lo más compacta posible con granulado. Después de la ducha, aplicamos la pasta por aquellas zonas que deseemos exfoliar. Masajea y deja actuar unos 10 minutos. Cuando lo retires notarás una piel mucho más suave y limpia.

Con coco rayado, que encontrarás fácilmente en cualquier supermercado, mézclalo con tu crema hidratante. Aplícalo sobre la piel y frota suavemente. Para una exfoliación más fuerte, echa más coco en tu crema habitual.

Con sal gruesa y tomate puedes hacer un buen exfoliante refrescante y purificador. Perfecto para zonas como la espalda, que puede presentar granitos. Corta un tomate maduro por la mitad y mójalo en la sal gruesa. Frota el tomate por tu cuerpo como si fuera la esponja o el cepillo propio de las exfoliaciones.

Bien chicas, esperamos que estos tips te sean de gran utilidad!

 

 

— Publicado el 6 septiembre, 2013 a las 2:45 pm

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